El 16 de septiembre de 1810, llevando un estandarte con la imagen de
Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, Hidalgo lanzó el llamado
grito de Dolores que inició la revuelta y, acompañado de Allende, consiguió
reunir un ejército formado por más de 40.000 mexicanos. Tomó las ciudades de
Guanajuato y Guadalajara en el mes de octubre, pero a pesar de sus éxitos,
Hidalgo no consiguió llegar a la ciudad de México. El 17 de enero de 1811
fue derrotado cerca de Guadalajara por un contingente de soldados realistas,
en la batalla de Puente de Calderón. Hidalgo huyó hacia Aguascalientes y
Zacatecas, pero fue capturado, juzgado y condenado a muerte. Su cabeza,
junto con la de Allende y otros insurgentes se exhibió, como castigo, en la
alhóndiga de Granaditas de Guanajuato. Tras el establecimiento de la
República Mexicana, en 1824, se le reconoció como primer insurgente y padre
de la patria. El estado de Hidalgo lleva su nombre y la ciudad de Dolores
pasó a llamarse Dolores Hidalgo en su honor. El 16 de septiembre, día en que
proclamó su rebelión, se celebra en México el Día de la Independencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario